[ Alvaro Henriquez: Mi Último Gran Héroe ]
Alvaro Henriquez: Mi Último Gran Héroe
(Por Juan Carlos Ramírez Figueroa)
La introducción que viene abajo es obligatoria para que ustedes, amigos-lectores-desconocidos, entiendan.
Enero 1994. Uno de esos veranos interminables, estaba descubriendo la música y por mi carreteado walkman giraban los Beatles, Metallica, Radiohead y Pink Floyd sin complejos. Estaba en eso, cuando un amigo me obligó a escuchar "Se Remata el Siglo".
Agosto 1995. Me gustaba demasiado una compañera de curso, pero todo estaba saliendo mal. Hice mías canciones como "Te Desheredo" o frases tipo "mi vida haría a un monje renunciar a su fe". Bueno, sólo tenía 15 años.
Mayo 1996. Me compré mi primera guitarra y aprendí a tocarla con el cancionero del Unplugged editado por La Tercera.
Podría seguir contándoles sobre las Yeins Fondas en el "Cariño Malo" de Concepción o en la Estación Mapocho, mi conversación en la casa de Lalo Parra, cuando Sergio Lagos me hizo unas preguntas en el lanzamiento de "La Sangre en el Cuerpo" en el Teatro Providencia, o mi experiencia acarreando la Rickenbaker de Ángel Parra en Curanilahue, pero prefiero terminar mi recorrido con la entrevista que la buenamoza Carmen Luz Parot me hizo y que finalmente salió en el documental sobre la banda que transmitieron por TVN. Dije algo así como que "ellos fueron la banda sonora de mi vida adolescente".
Cuando uno logra atravesar esa barrera de mirar a una banda y hablar con la banda es señal de algo. No sé muy bien de qué. Pero pasó. Una tocata de Los Pettinellis junto a Los Asistentes y Sinergia en el Estadio Regional de Collao el viernes 14 de marzo, era la mejor excusa para hablar de música. Y de todo lo demás, también.
por Juan Carlos Ramírez
"Estoy demasiado contento. Con nuevas energías, porque este es un grupo de cabros jóvenes con otras influencias y que nos entendemos bien. De hecho, lo pasamos excelente. Me siento cómodo. Creo que esa es la única manera de estar feliz. Y que sonemos bien", decía Henriquez. Claro, porque con Los Pettinellis le achuntaron a la memoria pop nacional con "Ch' bah puta la gueá". Tanto, que en el recinto de Collao lo presentó como "el himno nacional". Después subió su hermano y los autores de "Mujer Robusta", logrando el mejor momento en una noche absolutamente penquista.
Es que su grupo ha estado en intensa actividad. Primero con "Arriba quemando el sol", el cover para el tributo a Violeta Parra. Después vinieron las tocatas, el primer single de su álbum debut ("Hospital"), y ahora "Sexo con amor", perteneciente a la banda sonora de la película del mismo nombre. "Ahora hemos ido a mil. Pero yo siento que el tiempo ha pasado lento y sé que no es así. Sacamos el disco recién hace 4 meses. Lo que pasa es que yo venía con otro ritmo de trabajo, con giras y viajes a México. Ahora estoy con más calma para componer".
Precisamente ése es el tema que lo ha obsesionado siempre. Claro, no tiene atados de hablar de su ex agrupación ("Con el Ángel y Titae no hay problema, la relación es cordial, me alegro que estén bien. Claro que no nos hemos visto mucho en los recitales. De Pancho no supe nada más y no me interesa saberlo"), pero lo más importante para él -y para la mayoría de la gente que colecciona discos y lee esto- es hablar de música. "Más que perseguir una canción, espero que me lleguen. No me refiero a sentarse cómodamente, sino más bien trabajar alguna idea. Yo acumulo bastante información y cuando siento que me llega la hago de una. Claro que hay otras que demoran más. También me gusta trabajar bajo presión, pero ahora estoy con más calma, tranquilidad y tiempo para poder aplicarme a la parte sonora y lírica".
El cantante dice que un tema está listo "cuando cae de cajón y se hace evidente que no hay que agregarle nada más, te emocionas y suena bien... ahí es indiscutible que está terminado. Estoy de acuerdo contigo que lo que hacemos es más que rock and roll, es música chilena. Lo que quiero hacer es integrar las cosas. Tiene mucho que ver con las cuecas que grabamos en el álbum. Aunque no son cuecas tradicionales, podríamos llamarlas cuecas eléctricas. Me interesa tener eso presente en los discos".
Para hacerse una idea de cómo está el sonido Pettinellis, una pequeña lista de influencias actuales y de siempre: "Harto rockabilly, vinilos antiguos, Stray Cats, Roberto Parra, Los Chileneros, cuecas varias y Renato Carossone". De este italiano es la pieza "Tuo vuo fa l`americano", donde el tecladista Camilo Salinas se luce en la voz. La idea es lanzarla en un ep junto a "Sexo con Amor" para más adelante.
¿Eres consciente de tu aporte a la música, especialmente en las nuevas generaciones?
"Los cabros jóvenes a veces se me acercan después de los recitales y me dicen que gracias al Unplugged descubrieron las cuecas. El problema es que en Chile hay pocos discos cuequeros o se descatalogan rápido... pero yo creo que sí, hay un legado".
Sobre el presente de Los Pettinellis -que también incluye al batero Nicolás Torres y Pedro Araneda en el bajo- dice que están haciendo música que "exuda felicidad de tocar. Se trata de un estado anímico frente a la música. La idea es estar siempre arriba. Esto involucra también un despliegue físico y tocar harto. Horas y horas. Ahora último en la sala de ensayo estamos dándole al rock and roll...". Álvaro, haciendo gala de su verborragia heredada de su ídolo John Lennon, acierta en definir lo que practica su banda: "...es música que hace transpirar".
Y después de transpirar con el show, fuimos a dar unas vueltas por el Barrio Estación. De pronto aparece el señor Henríquez Pettinelli con ganas de carretear en el muy notable pub La República. "¿Y te gustó el recital?", me preguntó. Eso me hizo pensar que desde aquel verano del 94 me han pasado varias cosas. Una de ellas es que mi último gran héroe me converse de música.
Diaro Crónica y Frente Sonora. Marzo 2003.

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